Derechos de autor

Derechos de autor, hermoso aunque falaz eufemismo. En nuestro país se recogen bajo el epígrafe Ley de la propiedad intelectual, semántica más acorde con la realidad de lo legislado: la propiedad privada.

Derechos de autor/ óleo s/cartón/1995 manolo.
Derechos de autor/ óleo s/cartón/1995 manolo.

Todo el mundo supone que el rendimiento en mercado de una  obra de arte revierte en el autor de la misma pero la realidad no es esa. Cuando un autor fallece los derechos de explotación de su obra pasan al listillo que ha sabido recogerlos. Podría ser un familiar que ni conoció ni oyó hablar del artista o su obra, pero lo frecuente es que pasen a una empresa privada ajena al autor, su familia y  todo lo demás.

Si  lo miras bien, los derechos de autor pocas veces pertenecen al ídem, vivo o muerto.  De vivo, suelen pertenecer a la empresa que los compró o  usurpó al propio autor por cuatro duros un día (pej. tebeos de los años 50). De muerto, lo mismo.

En realidad los derechos de autor son  derechos empresariales. Como si la empresa privada necesitara  derechos.

Todo el mundo ha oído hablar  de la problemática actual de los dd. de a. referidos a música, literatura o  contabilidad creativa de las sociedades  gestoras. Menos conocido es el tema de los derechos  de la obra de arte visual. ¿A quién pertenecen los derechos de una obra artística  ídem, al autor o al propietario particular? ¿Bajo qué títulos pretende cobrar alguien impuestos sobre una obra artística que ha comprado porque tenía dinero para invertir sin dar ni un céntimo al autor en caso de especulación, reventa o reproducción? ¿Cómo pueden estar protegidas imágenes de obras artísticas generadas hace siglos? ¿Es legal que cada vez que una obra va a pasar a dominio público se amplíen por ley los plazos de protección, de 70 a 95, a 100, a 120 años, etc., como ya sucede en Anglofonia? ¿Quién ha comprado y guardado en un armario las películas de la RKO de los años 30 y 40? ¿A quien deberíamos considerar autor de una película de cine o un periódico?

Yo  todo eso no lo sé: arcanos del mercado.

A este paso  se acabarán registrando  derechos sobre delitos con toque “artístico”, como por ejemplo las estafas piramidales o el timo de la estampita. Si te roban con uno  de esos sistemas pagarías encima derechos de reproducción más tasas por  denunciar (a que mola, ¿eh?). Por qué no, si hasta el genoma del ser humano han pretendido patentarlo antes de saber para qué sirve. Aquí vale todo menos trabajar dentro de los límites de la decencia.

Una vez  vi una película de ciencia ficción en la que el oxígeno de un planeta exótico estaba privatizado. ¿Dominio público? Concepto en vías de extinción, como la  Biosfera.

© artemanolo 2013

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