Arte Total y Derechos de Autor

 manolo/sin título (Sin terminar) óleo sobre cartón 2012
manolo/sin título (Sin terminar) óleo sobre cartón 2012

Parece ser que nuestro surrealista ministro de Educación católica ha recibido una carta de un tal K.Fitzgerald, presidente  de algo así como la patronal europea del gremio de libreros, donde se critica sarcásticamente a PesPaña por pasar (de momento) de cobrar derechos de reproducción de fragmentos literarios contemporáneos en  libros de texto escolares.

La carta no  detalla los motivos exactos de la preocupación del maromo ese por derechos que no cobrarían los libreros sino los autores; debe ser cosa altruista y filantrópica, fijo.

En nuestro país tenemos la suerte de que los textos evangélicos (de momento) no tienen derechos de autor, diga lo que diga el cura que cobraba como guionista de la misa de  once en la TVE1 los domingos de los 60, cada día más cercanos (los 60, no los evangelios). Para temblar.

Don Fitzgerald alega mediante ingeniosa pirueta dialéctica, que los países mejor situados en la prueba PISA son justo los que pondrán en práctica la nueva normativa de pago por todo, porque son más listos y mejor educados.

Las pruebas PISA las conozco algo, quizá porque me tocó corregir dos en mis tiempos de profe de instituto triste: como no se permitía seleccionar a los alumnos a evaluar, los institutos públicos  estaban condenados al fracaso  puesto que acogen a casi todos los alumnos  desfavorecidos y por ello con más índice de fracaso académico. La de 2006 concretamente, recuerdo  entre tinieblas el texto para evaluar la comprensión lectora,  tan estólido y mal redactado que ni llegué a entenderlo ni me interesó lo mas mínimo; pero esa es otra historia.

La pasta en juego podría ser grandiosa si se  paga cada vez que en un libro de texto se anoten fragmentos literarios tan sugerentes y creativos como, por ejemplo “Costas las de Levante”; o bien éste otro:   “− ¡Ah- exclamó- comprar y vender! ¡Como si no hubiera nada más en el mundo que comprar y vender!”, etc. (buf).  Se triplicaría presumiblemente el precio de los libros de texto de L.y L. No así los de ciencias. Si Watson cobrara cada vez que se menciona o se publica la estructura en doble hélice,  poseería ahora mismo el nivel adquisitivo de Rockefeller o Gates. Que cosas.

La respuesta, fácil: no citar a nadie posterior a Galdós; tema solucionado.

Pero a mí lo que me gusta es el debate sobre  arte total; en ese sentido es como entiendo la correlación entre el ranking PISA y el internacional de artistas más cotizados. El que es listo lo es: igual te resuelve una ecuación diofántica que te pinta una ola tremenda, unos garabatos expresionistas abstractos, un videoarte a base de mok, mok, o tal vez un beséler de 1000 páginas. ¡Que genoma el de los pueblos anglogermánicos, que envidia!

© artemanolo, 6/2013