Periodismo de papel

El lector de papel/óleo s./tela/manolo1992

El centenario de la guerra del 14 no está dando para nada, al menos en pEspaña. Debe ser que aquí no hay bisnes, mejunjes, mogollón, etc. Lo nuestro es el negacionismo del genocidio perpetrado por los rebeldes desde 1936 a 1976.

Huy, se me ha ido la olla. Venía a hablar del periodismo actual.

El periodismo de hoy se caracteriza por muchas cosas modernas. La más principal es la incultura y carencia de conceptos previos de muchos periodistas sobre los temas donde se meten. Cuando uno paga por leer un periódico y/o suplemento en papel espera no tener que tragar enormidades del tipo “me llegan insistentemente cobardes boletines y cartas…” (Sic), afirmado lo cual por un insigne escritorzuelo (incapaz de manejar con soltura la conjunción sino), blindado hasta tal punto que no hay posibilidad de enviarle correos –e, ni ha facilitado jamás ninguna dirección donde mandarle nada por escrito cobarde u osado, es igual.

Otra perla más mejor aun, en este caso de un defensor del lector: “Las afirmaciones cuestionables deben ser desafiadas tan pronto como sea posible”. Como si a los lectores de a pie, los que pagamos por leer en papel, se nos permitiera desafiar nada de nadie, cuestionable o no.

Segunda puntata: las faltas de ortografía y palabros con que nos obsequian periodistas presuntamente escritores profesionales. Más que obsequio es plaga o peste. He ido coleccionando ejemplos sin los buscar; al final uno desiste por puro colapso de mi archivo en papel. A vuelapluma: “se enroló de polizonte en un barco…”, añadiendo al cuesco polizonte por polizón la indicación de enrolarse, norma obligatoria para los polizones como es sabido. Otra de otro (9/14): “El querido líder ya se ha desecho de la cúpula [de mando] de su padre…” Ni siquiera hacen caso del corrector automático por lo visto. Insisto, hablamos de profesionales incluso con libros gordos publicados.

De la tele ni me ocupo desde que oí aquello de “El manto de Lepanto”.

Tercera puntata: la censura, esa especie de plaga bíblica que nos azota desde los tiempos en que Noé se emborrachó con mosto (debe ser lo que farfulló en urgencias). La censura de ahora y siempre exige una taxonomía como para llenar un librote solo con ella. Ejemplos: las cartas y diarios de Kafka no tienen edición integra en castellano. El afamado tomo intitulado Documentos de Miguel de Cervantes está ampliamente podado, ignoramos con qué criterios si los oviere. Los demás autores, supongo que por el estilo.

Tal estado de cosas podemos no obstante criticarlo los lectores de a pie. Podemos escribir a la sección correo del lector, quejarnos; aunque las cartas no sean publicadas (ni falta que hace) crees que tu protesta llegará a la redacción o al autor, causará algún efecto. Pues no, tampoco.  El duro mercado fuerza (?) recortes de plantilla: nadie lee las cartas al periódico; se borran de forma automática o así parece.

La solución para guardar las apariencias consiste en introducir cartas espurias de relleno, elogiosas a más no poder hacia firmas, autores, artículos, etc., probablemente mediante agencias publicitarias de cuota mensual. Autoincienso de pago.  Se nota en lo pedestre de la redacción, el esquematismo de los elogios, la inanidad de los elogiados…

Resumen de contenidos de la prensa actual: “fantoches de cartón y trapo, con groseros hilos, visibles a poca luz y al más corto de vista”. (Olé tus cojones, don Jacinto).

©   Artemanolo, 30 de septiembre de 2014

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La Gran Guerra, el arte y todo lo demás

Este año de 2014, a cien años de su inicio, se va a poner de moda el conflicto más cruel, sangriento e inútil que haya visto la humanidad desde el cromañón hasta hoy. No va a ser fácil el evento. ¿Qué intensidad, tono y timbre alcanzará la conmemoración de una guerra que aun hoy avergüenza a cualquiera que se sienta integrante del género humano?  Veremos.

Ludwig Meidner 1913 Paisaje apocalíptico
Ludwig Meidner 1913 Paisaje apocalíptico

¿Abrirán a los investigadores los archivos, cerrados a cal y canto desde 1918? Quizá sí; al fin y al cabo todo el mundo hace cuentas de la pasta que podría obtenerse de cobrar por consulta online, ingleses a la cabeza (bisnes como objetivo, 4€ documento). Como en 1919, cuando se abrieron rutas turísticas con guías editadas y todo, para contemplar las trincheras donde murió Europa, todavía llenas de chatarra sangrienta.

Se afirma de vez en cuando que aquel estallido fue inexplicable, inesperado, que no se previeron sus consecuencias ni duración, que nadie sabía de aritmética, ni logística ni del atraso demencial de la tecnología de la época, sobre todo el militar. Que los objetivos de los beligerantes se improvisaron sobre la marcha. Que el Monte de Piedad francés estaba a tope de empeños en 1914 y los demás europeos en consonacia, eso nada tendrá que ver, naturalmente. Por ahí se lee de todo excepto la verdad, “ese perro que hay que echar a la perrera a latigazos” (Chéspir).

Marcel Gromaire 1925 La Guerra
Marcel Gromaire 1925 La Guerra

Una consecuencia inesperada: la Gran Guerra ha producido el mayor acúmulo de expresión artística de la Historia moderna en sentido amplio: narrativa, poesía, pintura, trazado laberíntico de las trincheras,  barroquismo de las alambradas decoradas de esqueletos, colorido y diseño de uniformes y cascos, grandiosos espectáculos de  bombardeos artilleros nocturnos, bengalas de localización de bonitos colores, grabados y litografías, historiografía creativa, apoteosis de pirotecnias ideológicas a juego, como  patriotismo, heroísmo y demás; progreso de la medicina traumática e infecciosa (aprendizaje más bien); surrealismo en el diseño y efectos de las armas y, aspecto poco recalcado, apoteosis del caballo como motor fundamental del conflicto: murieron aun mas caballos que soldados, que ya es decir.

El inicio del surrealismo puede situarse perfectamente en esa guerra, por ejemplo, objetivos políticos de los contendientes, desfiles de voluntarios creyendo ir de picnic, fusilamiento de soldados en ejércitos al borde de la extinción, personas que quedaron sin rostro a las que en la posguerra se proveyó de máscaras de cera…

manolo 2005 Autoretrato de artillero. Oleo s/cartón 24x28
manolo 2005 Autoretrato de artillero. Oleo s/cartón 24×28

En literatura testimonial tenemos cuatro corrientes que yo sepa: a) épica, héroes nibelúngicos espada en mano aturdiendo al enemigo (Jünger). b) Dramática, 10 kilos de barro pegados a cada bota y agua por la cintura en las trincheras 6 meses al año (Cendrars, Barbusse). c) Lírica, soldados de primera línea meditando cosas trascendentes entre bombazo y bombazo (Remarque), y d) Deportivo-campestre, “vida al aire libre y comida sana y abundante” (Graves, Sassoon).

En pintura/ilustración tenemos un poco de todo: heroica, realista, macabra, bocetos rápidos, cartelería, postales, cuadros, perfiles del terreno para uso artillero, y lo peor: artistas muertos cuando apuntaban a lo más alto del oficio (Marc, Macke, Boccioni, etc.). Los cuadros elaborados son más bien de años posteriores a 1918, a base de memoria y oficio.

No debió ser fácil tomar apuntes o anotar cosas en las trincheras del infierno.

Para ilustrar un poco el post he elegido a Gromaire (la reproducción no hace honor al original) y a Meidner, que   plasmó los aspectos de un bombardeo artillero ¡antes de la guerra!, por premonición. Uno mismo se ha pintado como artillero del káiser hace unos años previendo necesitarlo para este post (imagen.3). Y también en la microescultura de Marco Navas, un granadero de asalto de 1918 y su coraza, que servía para lo mismo que una medalla de san Pancracio (imagen.4).

Marco Navas2009 Granadero de asalto 1918
Marco Navas2009 Granadero de asalto 1918

                           La guerra del 14 ha sido una de las manifestaciones más puras de capitalismo desde su instauración en la Tierra hace unos 30.000 años. A ver como sale la próxima.

 

Epilogo:

De aquella guerra infame todavía hoy perduran sus efectos. Todos los años muere gente en Francia por explosión de obuses cuando aran los viejos campos de batalla. Lo sorprendente ha sido oír a nuestro surrealista presidente de gobierno hace unos días: “España ha salido de las trincheras de la crisis”. Esperemos no acabar como los soldados de 1917: salir de las trincheras para morir ametrallados en las alambradas.

El horror que no cesa.

29-01.2014                                                                                       ©artemanolo 2014

Marco Navas:   http://www.marconavas.com/

El señor rubbish

Visión de pepspaña óleo s/baraja póker manolo1990
Visión de pespaña
óleo s/baraja póker
manolo1990

Ayer han tildado las declaraciones del sr. ministro de educación de pespaña de “rubbish”. Algun periodista avispado se apresuró a traducir ese término al castellano por “basura”. Mal hecho. Todos sabemos que existen varias acepciones de una misma palabra en todos los idiomas, sobre todo en alemán, que nadie conoce, ni siquiera los nativos. Por eso mismo el comisario europeo declarante ha corregido la traducción, inexacta según él. Quiso decir “sinsentido”, mira tú que mal pensados y que mala gente hay por ahí traduciendo. Es como decir plagio. Todos los pillados en ese espinoso asunto, literatos, artistas plásticos o cinematográficos se defienden de la misma manera: a ver, que se aclare el concepto de plagio, como se define, donde empieza, como se diferencia de inspiración y versión, etc. La misma legislación vigente lía mas las cosas como es obligado. Es como robar. ¿Qué se entiende por robo? ¿Cómo diferenciarlo de sobrecostes, comisiones, débitos impagados, intermediaciones y tasas? Já. Os quejáis de vicio chavalotes/as. En realidad no existe el plagio, ni el robo, ni la rubbish. Lo de Madrid es imaginación, superchería, consignas de alguna organización internacional envidiosa de alcaldesa tan eximia y culta.

Consultados todos los diccionarios que uno tiene a mano, incluidos los virtuales, coinciden en mentir: rubbish es basura. Y ahora, ¿que hacemos?

© artemanolo 2013

Arte Total y Derechos de Autor

 manolo/sin título (Sin terminar) óleo sobre cartón 2012
manolo/sin título (Sin terminar) óleo sobre cartón 2012

Parece ser que nuestro surrealista ministro de Educación católica ha recibido una carta de un tal K.Fitzgerald, presidente  de algo así como la patronal europea del gremio de libreros, donde se critica sarcásticamente a PesPaña por pasar (de momento) de cobrar derechos de reproducción de fragmentos literarios contemporáneos en  libros de texto escolares.

La carta no  detalla los motivos exactos de la preocupación del maromo ese por derechos que no cobrarían los libreros sino los autores; debe ser cosa altruista y filantrópica, fijo.

En nuestro país tenemos la suerte de que los textos evangélicos (de momento) no tienen derechos de autor, diga lo que diga el cura que cobraba como guionista de la misa de  once en la TVE1 los domingos de los 60, cada día más cercanos (los 60, no los evangelios). Para temblar.

Don Fitzgerald alega mediante ingeniosa pirueta dialéctica, que los países mejor situados en la prueba PISA son justo los que pondrán en práctica la nueva normativa de pago por todo, porque son más listos y mejor educados.

Las pruebas PISA las conozco algo, quizá porque me tocó corregir dos en mis tiempos de profe de instituto triste: como no se permitía seleccionar a los alumnos a evaluar, los institutos públicos  estaban condenados al fracaso  puesto que acogen a casi todos los alumnos  desfavorecidos y por ello con más índice de fracaso académico. La de 2006 concretamente, recuerdo  entre tinieblas el texto para evaluar la comprensión lectora,  tan estólido y mal redactado que ni llegué a entenderlo ni me interesó lo mas mínimo; pero esa es otra historia.

La pasta en juego podría ser grandiosa si se  paga cada vez que en un libro de texto se anoten fragmentos literarios tan sugerentes y creativos como, por ejemplo “Costas las de Levante”; o bien éste otro:   “− ¡Ah- exclamó- comprar y vender! ¡Como si no hubiera nada más en el mundo que comprar y vender!”, etc. (buf).  Se triplicaría presumiblemente el precio de los libros de texto de L.y L. No así los de ciencias. Si Watson cobrara cada vez que se menciona o se publica la estructura en doble hélice,  poseería ahora mismo el nivel adquisitivo de Rockefeller o Gates. Que cosas.

La respuesta, fácil: no citar a nadie posterior a Galdós; tema solucionado.

Pero a mí lo que me gusta es el debate sobre  arte total; en ese sentido es como entiendo la correlación entre el ranking PISA y el internacional de artistas más cotizados. El que es listo lo es: igual te resuelve una ecuación diofántica que te pinta una ola tremenda, unos garabatos expresionistas abstractos, un videoarte a base de mok, mok, o tal vez un beséler de 1000 páginas. ¡Que genoma el de los pueblos anglogermánicos, que envidia!

© artemanolo, 6/2013

Derechos de autor

Derechos de autor, hermoso aunque falaz eufemismo. En nuestro país se recogen bajo el epígrafe Ley de la propiedad intelectual, semántica más acorde con la realidad de lo legislado: la propiedad privada.

Derechos de autor/ óleo s/cartón/1995 manolo.
Derechos de autor/ óleo s/cartón/1995 manolo.

Todo el mundo supone que el rendimiento en mercado de una  obra de arte revierte en el autor de la misma pero la realidad no es esa. Cuando un autor fallece los derechos de explotación de su obra pasan al listillo que ha sabido recogerlos. Podría ser un familiar que ni conoció ni oyó hablar del artista o su obra, pero lo frecuente es que pasen a una empresa privada ajena al autor, su familia y  todo lo demás.

Si  lo miras bien, los derechos de autor pocas veces pertenecen al ídem, vivo o muerto.  De vivo, suelen pertenecer a la empresa que los compró o  usurpó al propio autor por cuatro duros un día (pej. tebeos de los años 50). De muerto, lo mismo.

En realidad los derechos de autor son  derechos empresariales. Como si la empresa privada necesitara  derechos.

Todo el mundo ha oído hablar  de la problemática actual de los dd. de a. referidos a música, literatura o  contabilidad creativa de las sociedades  gestoras. Menos conocido es el tema de los derechos  de la obra de arte visual. ¿A quién pertenecen los derechos de una obra artística  ídem, al autor o al propietario particular? ¿Bajo qué títulos pretende cobrar alguien impuestos sobre una obra artística que ha comprado porque tenía dinero para invertir sin dar ni un céntimo al autor en caso de especulación, reventa o reproducción? ¿Cómo pueden estar protegidas imágenes de obras artísticas generadas hace siglos? ¿Es legal que cada vez que una obra va a pasar a dominio público se amplíen por ley los plazos de protección, de 70 a 95, a 100, a 120 años, etc., como ya sucede en Anglofonia? ¿Quién ha comprado y guardado en un armario las películas de la RKO de los años 30 y 40? ¿A quien deberíamos considerar autor de una película de cine o un periódico?

Yo  todo eso no lo sé: arcanos del mercado.

A este paso  se acabarán registrando  derechos sobre delitos con toque “artístico”, como por ejemplo las estafas piramidales o el timo de la estampita. Si te roban con uno  de esos sistemas pagarías encima derechos de reproducción más tasas por  denunciar (a que mola, ¿eh?). Por qué no, si hasta el genoma del ser humano han pretendido patentarlo antes de saber para qué sirve. Aquí vale todo menos trabajar dentro de los límites de la decencia.

Una vez  vi una película de ciencia ficción en la que el oxígeno de un planeta exótico estaba privatizado. ¿Dominio público? Concepto en vías de extinción, como la  Biosfera.

© artemanolo 2013

El Arte total

                                                                                         3.10.2012

Me encantan las expo retrospectivas. Lo dije y lo repito. De hecho, solía frecuentarlas antes que se declarara oficialmente la crisis habitual del capitalismo y los subsiguientes recortes y congelaciones que el diablo confunda tanto como a sus exégetas.

Esta temporada tenemos dos referencias. Una en el Guggi de NY,  Picasso en blanco y negro. Otra, en el Reina Sofía: Encuentro con los años 30.

A la de NY no voy porque los aviones me resultan incómodos y es lejos. A la del reina Sofía ya se verá.

El crítico /óleo s/carton 44×32/ Manolo1993

Me ha llamado la atención la crítica poética que trata de asociar el blanco y negro de algunos picassos con sus estados de ánimo, como si don Pablo hubiera sabido qué es eso.

Más me llama la atención que en alguna prensa nos ilustren la idea blanco y negro del artista con un cuadro – Mujer sentada en un sillón– en que a pesar de la reproducción defectuosa  se ven  cuatro colores básicos: blanco, negro, azul y sepia, y no dos como sugiere el susodicho eje conceptual. Las combinaciones posibles por sustracción de 4 colores son tan amplias que nada tienen que ver con el b/n tan traído y llevado estos días.

En el Guggi solo me han dejado ver un cuadro virtual: Marie Therese frente y perfil. Es interesante pero tampoco  en b/n; aparece un tono cremoso que podría ser la preparación del lienzo o quizá un color añadido. Eso del blanco y negro a lo mejor es una imagen poética, no sé.

Un sesudo estudio afirma que don pablo llego a matizar 500 tonos de gris. A saber a qué llamaran gris los enterados. Aunque 500 grises sean viables informáticamente, un ojo humano no podría percibirlos todos, incluso  adiestrado en el oficio. Pero bueno, siempre he sido de la opinión que una retrospectiva conlleva un comisariado y unos presupuestos y trabajos tan exigentes que no debemos criticar a los críticos. Bastante  hacen con inventarse grisallas y sentimientos íntimos de pintores espíritu de seta que nunca gastaron nada similar. El arte poético siempre está bien y más si lo añadimos al arte de la crítica especializada.

Y si la creación artística  forma ya  una parte de nuestro quehacer cotidiano, no vamos a ser menos aquí dejando de recomendar Bau arkitektoak  (http://bauarkitektoak.com/) que te realizan una creación en un plis sobre optimización energética de edificios y todo tipo de gestiones y planificaciones urbanísticas/ecológicas.

Así  se encuentra hoy el Arte: en crisis total, pero absolutamente imprescindible para sobrellevar tanto la depresión  económica como las otras; y, de paso, para ignorar a  los predicadores  de  bondades y excelencias  que nunca terminan de fastidiarnos, o sea a los profetas del  Antiarte como si dijéramos.

©artemanolo, 2012

El arte de la pira funeraria

El arte de la pira funeraria                         25/4/2012

En el MAC de Casoria (Nápoles) han empezado a quemar cuadros contemporáneos como gesto de protesta. El motivo exacto de la protesta no lo conozco ni  importa mucho: protestar en los tiempos corrientes siempre está bien por definición. Implementar los métodos y recursos de la protesta es lo que se podría discutir.

Gijón1947 (homenaje a Luis Ciges)
óleo s/tela 160×120/ manolo2001

A mí las piras funerarias siempre me han dado mala espina, quizá por la costumbre de quemar en ellas lo ajeno (para protestar yo, voy a quemar un cuadro tuyo). Sabemos que los nazis también quemaron algunos cuadros; no debieron ser muchos porque habitualmente optaban por el robo, saqueo y reventa, mecanismo de mercado más práctico que el que hoy nos ocupa. En Casoria  han pedido permiso a los autores, gesto generoso dado que una obra pagada pasa a propiedad absoluta del dueño que lo mismo la exhibe en una pared, la da a su sobrino para que la repinte o decide quemarla, como en el caso citado.

La protesta quizá se deba al pinchazo mercantil de la burbuja artística. Si todos los responsables de la misma tomaran una decisión equivalente para protestar contra sí mismos, una gigantesca ola de incendios provocados ardería de NY a Berlín pasando por Londres. No sé cómo se implementa una pira en caso de esculturas metálicas o pétreas. Si los responsables de todas las burbujas especulativas de hoy imitaran al director del MAC de Casoria ardería el mundo. Pero en Arte las imitaciones no son recomendables (en lo otro, no sé). Además tengo la sospecha intima de que cuando se empieza quemando cuadros podría proseguirse quemando libros. Y ya saben Vds. lo que pasa a continuación de quemar libros y como   termina  la cosa. Que no nos pase ná. Avisados quedáis.

©artemanolo,2012